Sostenido
La AAO estimó el recurso, al considerar que la «entrada como no inmigrante» del beneficiario, a efectos de la solicitud, tuvo lugar el 12 de agosto de 2013, cuando comenzó a trabajar principalmente en Estados Unidos, y no en su primera entrada con visado L-1A, en febrero de 2011. Según esta interpretación, el beneficiario cumplía el requisito de un año de empleo en el extranjero.
Una empresa de software presentó una solicitud EB-1C para contratar de forma permanente a un beneficiario como director de ingeniería y servicios al cliente en el ámbito de las tecnologías de la información. El Centro de Servicios de Nebraska denegó la solicitud, al concluir que el beneficiario no había acumulado un año de empleo en el extranjero que cumpliera los requisitos en los tres años anteriores a su entrada inicial con el visado L-1A, el 6 de febrero de 2011. La AAO revocó la decisión, al considerar que la expresión reglamentaria «entrada como no inmigrante» debía interpretarse como la fecha en la que el beneficiario comenzó a trabajar principalmente en Estados Unidos —el 12 de agosto de 2013—, ya que, antes de esa fecha, residía en el extranjero y solo realizaba visitas breves e intermitentes a los EE. UU. al amparo de su estatus L-1A. Aplicando esta interpretación, el beneficiario contaba con más de un año de empleo directivo válido en el extranjero durante el período de tres años anterior a agosto de 2013. Esta decisión ofrece una orientación importante sobre cómo contabilizar el período de un año de empleo en el extranjero para los beneficiarios que pasaron de realizar visitas intermitentes a EE. UU. a un empleo a tiempo completo con base en dicho país.
Qué funcionó: Los registros detallados de los viajes del beneficiario resultaron decisivos, ya que demostraban que había pasado el 87 % de su tiempo en el extranjero durante el periodo anterior con el visado L-1A y que solo había realizado breves visitas a los Estados Unidos. La AAO aceptó una interpretación teleológica de la normativa que vinculaba la «entrada como no inmigrante» al momento en que el beneficiario comenzó efectivamente a trabajar de forma principal en Estados Unidos, en lugar de a su fecha técnica de primera entrada.
Qué falló: Se rechazó el hecho de que el Director se basara exclusivamente en la fecha de la primera entrada del beneficiario con el visado L-1A, por considerarse incompatible con el objetivo de la ley de facilitar los traslados dentro de la misma empresa de personal de alto nivel, especialmente cuando dicha entrada se realizaba únicamente para visitas esporádicas, mientras que el empleado seguía teniendo su sede principal en el extranjero.
Conclusión: En los casos de la categoría EB-1C en los que el beneficiario tenía el estatus L-1A, pero residía principalmente en el extranjero y solo realizaba visitas breves a Estados Unidos, los solicitantes deben argumentar que la «entrada como no inmigrante» que cumple los requisitos es la fecha en la que el beneficiario comenzó a trabajar principalmente en Estados Unidos, y deben documentar los registros de viaje del empleado, su lugar de residencia y su lugar de trabajo principal para respaldar este argumento.
Casos como este ayudan a identificar patrones de evidencia que USCIS evalúa al revisar criterios de EB-1C.
● Evidencia que ayudó al caso
- Los registros detallados de los viajes del beneficiario resultaron decisivos, ya que demostraban que había pasado el 87 % de su tiempo en el extranjero durante el periodo anterior con el visado L-1A y que solo había realizado breves visitas a los Estados Unidos
- La AAO aceptó una interpretación teleológica de la normativa que vinculaba la «entrada como no inmigrante» al momento en que el beneficiario comenzó efectivamente a trabajar de forma principal en Estados Unidos, en lugar de a su fecha técnica de primera entrada.
● Evidencia que no bastó por sí sola
- Se rechazó el hecho de que el Director se basara exclusivamente en la fecha de la primera entrada del beneficiario con el visado L-1A, por considerarse incompatible con el objetivo de la ley de facilitar los traslados dentro de la misma empresa de personal de alto nivel, especialmente cuando dicha entrada se realizaba únicamente para visitas esporádicas, mientras que el empleado seguía teniendo su sede principal en el extranjero.
Los registros de entrada y salida indican que el beneficiario solo realizó 17 breves viajes a Estados Unidos entre febrero de 2011 y agosto de 2013; la visita más larga duró 12 días y el tiempo total que pasó en Estados Unidos ascendió a solo 117 días a lo largo de aproximadamente dos años y medio.
Pruebas de que el beneficiario dedicó el 87 % de su tiempo (801 de un total de 918 días) a trabajar para la filial del solicitante fuera de los Estados Unidos durante el período intermitente de la visa L-1A.
Presente pruebas documentales que acrediten el carácter directivo del empleo del beneficiario en el extranjero entre agosto de 2010 y agosto de 2013.
Pruebas de que el beneficiario fue ascendido a un puesto con sede en Estados Unidos y comenzó a trabajar principalmente en ese país a partir del 12 de agosto de 2013.
La conclusión del Director de que el período retroactivo de tres años abarcaba desde febrero de 2008 hasta el 6 de febrero de 2011 (fecha de la entrada inicial del beneficiario con el visado L-1A), lo cual la AAO consideró incompatible con la finalidad de la ley.
El director definió erróneamente el «ingreso como no inmigrante» como el primer ingreso del beneficiario con el visado L-1A, el 6 de febrero de 2011, a pesar de que dicho ingreso solo tenía por objeto visitas breves e intermitentes, mientras que el beneficiario residía principalmente en el extranjero.
La interpretación del director habría excluido a un beneficiario que, en la práctica, aún no hubiera comenzado a trabajar principalmente en Estados Unidos, lo cual habría sido contrario al objetivo de la ley de facilitar el traslado de personal de alto nivel dentro de las organizaciones multinacionales.
Completado
Director — Denied
Decisión inicial: Denied.
Completado
Apelación ante la AAO
El solicitante apeló ante la Oficina Administrativa de Apelaciones para una revisión de novo.
2017-07-19
Decisión de la AAO — Sostenido
La AAO estimó el recurso, al considerar que la «entrada como no inmigrante» del beneficiario, a efectos de la solicitud, tuvo lugar el 12 de agosto de 2013, cuando comenzó a trabajar principalmente en Estados Unidos, y no en su primera entrada con visado L-1A, en febrero de 2011. Según esta interpretación, el beneficiario cumplía el requisito de un año de empleo en el extranjero.
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